El fetiche y obsesión del mundo con la Navidad

“El día de Navidad es como un orgasmo que nunca se detiene. La felicidad y el buen ánimo deberían palpitar en tus venas. Con la familia, deberías hacer una pausa para saborear la sensación de paz interior, porque una vez que termina, puedes desmoronarte “, decía John Waters, director de Pink Flamingos y otros filmes …